Pearson
Pearson

El día D
Tenemos que hablar
La ficha de arranque
Asumiendo el estrellato
Pequeños objetivos, grandes logros
Esos malditos detalles
Sobre el autor
Home



Leer en streaming en:
24symbols.com

Presentación Perfecta
La voz
 

Enfrentándose a su voz.

Estimado lector:
Es más que probable que su voz no le guste. Estoy casi seguro de que cuando la oye en algún video familiar o en una antigua grabación de audio "hecha a traición" se espanta. Seguramente le ocurrirá como a mí y habrá grabado una docena de veces el mensaje del contestador automático del su teléfono de casa o el aviso del buzón de voz de su móvil. Y la versión final no le parece la mejor: le parece la menos mala.

Pues la voz es la primera interfaz que le pone en relación con su público en cualquier intervención de carácter profesional (reunión, charla, presentación, conferencia telefónica, etc.) Luego acostúmbrese a ella, con sus virtudes y sus defectos. Y hágase a la idea de que su verdadera voz es la que usted escucha en esas grabaciones, no la que oye habitualmente cuando habla y se percibe a través del oído, las vibraciones de su cuerpo y demás.

En la oratoria profesional no hay voces feas y bonitas. Solo existen las voces bien y mal utilizadas. Pierda el miedo y trate de mejorar la suya:

  1. Abuse de las pausas.
  2. Hable más despacio cuando se trata de intervenciones profesionales
  3. Trate de enfatizar
  4. Practique la respiración diafragmática
  5. Intente decir, de verdad, todas y cada una de las letras que componen todas las palabras y frases.

Y ahora hagamos algo útil con el teléfono móvil. Cuando se encuentre solo y disponga de un par de minutos grábese a sí mismo con el smartphone.

  1. Leyendo algún texto, a poder ser, un texto literario mejor que un informe técnico o una noticia del periódico.
  2. Trate de armar el arranque de una presentación de su entorno profesional. Algo breve, de un minuto o poco más.

Escuche con detalle ambas grabaciones. Busque los elementos positivos y los territorios para las mejoras. No se asuste por oírse. Tanto si lo hace como si no lo hace, la grabación continúa en el disco duro del teléfono. No es un monstruo que vaya a comérselo ante el primer descuido.

Si encuentra muchos defectos trate de volver a repetir ambos ejercicios pero aplicando, de verdad y con detenimiento, los cinco puntos enumerados unos párrafos antes.

 



Pearson 2012